Internacional Progresista: «no tenemos una visión perfecta»

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El coordinador General de la Internacional Progresista, David Adler y el coordinador de Movimiento en América Latina, Juan Pablo Olsson conversaron con Revista Martes sobre las posibilidades de articular entre los movimientos sociales del mundo para construir un sistema de producción y consumo distinto al capitalismo. Lo que sigue es un resumen de la entrevista.

Fotos: @ProgIntl

¿Por qué se entendió que era necesario crear la Internacional progresista?

Adler: Vivimos en un momento con una gran conexión, nuestras crisis son globales, son internacionales pero nos falta una infraestructura para coordinar movimientos sociales y todas nuestras luchas a ese nivel. Estamos luchando contra el mismo enemigo, pero nos falta una misma infraestructura.

El movimiento está siendo apoyado por personalidades como Noam Chomsky, Bernie Sanders, Naomi Klein o  Yanis Varoufakis, gente que ha dedicado su vida a buscar un modo de vida alternativo al que tenemos. ¿Qué peso tiene eso para el desarrollo de la internacional progresista?

«Esta internacional tiene la ambición de crecer desde abajo»

Adler: Para nosotros es importante es expresar que si bien esas voces son muy importantes para comunicar las transformaciones y transformar nuestro modelo económico internacional, esta internacional tiene la ambición de crecer desde abajo, el equipo de trabajo que estemos formado está dedicado a eso, a formar una coalición. Proponemos a todas las fuerzas progresistas que vengan a construir esta internacional con nosotros pero sabemos muy bien que las personas que pueden oír esta llamada son pocos, porque solo la mitad de la población en el mundo tiene acceso a internet, por ejemplo o los grupos rurales para los que la dimensión internacional no parece muy relevante. Es importante que nos dediquemos a escuchar a esas fuerzas. Las celebridades son necesarias como vehículos de esos mensajes. Sabemos que estamos en paso 0 de ese proceso, pensamos que para hacer una internacional del siglo XXI, no pueden ser solo con las voces de arriba, de las elites de los partidos políticos.

«Sabemos muy bien que las personas que pueden oír esta llamada son pocos, porque solo la mitad de la población en el mundo tiene acceso a internet»

Olsson: Hay un equipo de coordinación internacional con representantes de los cinco continentes. Estamos viviendo una cuarentena mundial por una crisis sanitaria que está poniendo al mundo en un dilema y todos tomamos conciencia de la necesidad de un cambio. El diagnóstico es que no solo hay una crisis sanitaria mundial declarada por la Organización Mundial de la Salud, sino que hay una crisis social y económica muy profunda y el COVID-19 muestra una crisis del neoliberalismo y de los grupos de poder que lo impulsan, como Donald Trump y Bolsonaro que pretenden impulsar un modelo de endeudamiento de los países por los grupos financieros internacionales. Ante esta profunda crisis es una obligación trabajar y hacer un esfuerzo para organizar y unir a las fuerzas progresistas del mundo.

«El COVID-19 muestra una crisis del neoliberalismo y de los grupos de poder que lo impulsan (…) Ante esta profunda crisis es una obligación trabajar y hacer un esfuerzo para organizar y unir a las fuerzas progresistas del mundo»

Todos los organismos internacionales están proyectando que 14 millones de personas van a padecer hambre solo en el marco de las causas que está provocando el COVID-19. La OIT proyecta que por lo menos el 50% de la población económicamente activa va a perder el empleo, entonces los referentes que ya forman parte de la internacional progresista estamos viendo cómo realmente trabajar a conciencia para un cambio de paradigma que nos plantee una salida y una solución.

Si la persona tiene la convicción de que el capitalismo es el único sistema posible, es imposible cambiar.

Olsson: Antes de la crisis del COVID-19 había una crisis de modelo, en Argentina, en Ecuador, en Bolivia con el golpe de Estado que le hicieron a Evo Morales, mismo Chile estalló como sociedad y tuvo una gran movilización por la necesidad de cambiar la constitución heredada de la dictadura de Pinochet, tenés en América Latina una región que ha tenido grandes crisis previas al COVID-19 y la necesidad de una articulación, como la hubo en los gobiernos progresistas donde el Frente Amplio cumplió un buen papel y donde todos esos gobiernos plantearon la necesidad de una integración latinoamericana. Ahora que estamos en confinamiento es una oportunidad para reflexionar para visualizar un horizonte donde se vea un cambio de paradigma. El neoliberalismos en América Latina nació gracias al Plan Cóndor, al golpe en Chile que fue el primer experimento neoliberal en América Latina. Después de 40 años de Neoliberalismo hay que empezar a pensar en alternativas, y esa es la propuesta de la internacional progresista.

«Ahora que estamos en confinamiento es una oportunidad para reflexionar para visualizar un horizonte donde se vea un cambio de paradigma»

En algún momento argentina, Venezuela, ecuador, Uruguay, Chile tenían gobiernos progresistas, en términos generales desde el punto de vista socioeconómico fueron buenas experiencias y sin embargo no se pudo mantener ¿Qué creen que pasó allí?

Adler: No debemos comentar lo que pasó en América Latina, es un tema muy diverso, sí me parece relevante decir que todas esas experiencias con la política progresista en América Latina y en el mundo pasaron dentro de un sistema de capitalismo neoliberal y dentro del sistema de gobernanza internacional en que las instituciones internacionales estaban listas para destruir toda esa energía. Basta ver el rol del FMI en destrozar la capacidad de esos gobiernos a proponer y avanzar en la política progresista y socialista. Nosotros empezamos con una motivación muy sencilla y muy humilde, no podemos avanzar sino estamos organizados para atacar estas instituciones de las fuerzas del capitalismo global que quieren mostrar la imposibilidad de un mundo alternativo. Eso para mí es el diagnóstico más importante. Sino transformamos ese sistema a nivel planetario no tenemos ninguna chance de avanzar en la política progresista ni a nivel internacional ni a nivel local.

«No podemos avanzar sino estamos organizados para atacar estas instituciones de las fuerzas del capitalismo global que quieren mostrar la imposibilidad de un mundo alternativo»

Osson: El punto más fuerte de los gobiernos progresistas tiene que ver con un freno en la política de EEUU, que en su momento George Bush quiso avanzar con el acuerdo del ALCA y en articulación los gobiernos progresistas frenaron la avanzada del ALCA que era una profundización de la privatización de las áreas estratégicas del Estado, condicionar a los gobiernos a través del FMI con mecanismos de endeudamiento. Lo que decía Chomsky es que estos organismos financieros y el poder de EEUU en su momento no iban a permitir que se avanzara en esa articulación. Lo que sí se dice que hay presentes mecanismos más errores que puedan haber tenido los gobiernos fueron generando un avance de las propuestas neoliberales que se consolidaron y ahora están en crisis. La síntesis de que actualmente hay una crisis del modelo neoliberal y de acá en adelante la propuesta es que los grupos políticos, las personas y no solamente las estructuras burocráticas de los partidos podamos encontrar soluciones a estos temas que son muy profundos, hay nuevos movimientos que necesitan participar en un espacio que pueda contener sus demandas comuna síntesis de visión de mundo que provoque un cambio en el modelo de producción y consumo.

Se ha visto muchas veces que un movimiento surge y se lo traga el sistema político quedando como una simple opción electoral.  

Adler: Hemos pensado en esos problemas por eso la estructura de nuestra iniciativa. Hemos diseñado una arquitectura que aunque esté en este paso 0 hay un energía de cambio para poder enfocar en la implementación y orientarnos en acción. Tenemos tres pilares, el primero es la comunicación, la formación de una coalición de medios que permita traducir alrededor del mundo porque sabemos que la barrera lingüística es una barrera muy importante para movilizarnos a nivel internacional.  Más allá de hablar inglés o español, necesitamos escuchar a nuestros vecinos en su lengua. El segundo pilar es la visión política, donde vamos a construir una visión compartida, no hemos lanzado un manifiesto de 100 páginas, no pretendemos tener todas las soluciones para avanzar al postcapitalismo. La idea es trabajar en grupo para coconstruir esa visión compartida. La propuesta es un poco más humilde, no tenemos una visión perfecta, no es si estás con nosotros en estas 100 páginas bueno y sino embromate. Todo esto solo puede servirnos si tenemos el tercer pilar que es el movimiento, si estamos formando una red, que quiera poner esta visión política en práctica para eso trabajamos con los gobiernos a nivel municipal para orientarnos en la acción. Estamos trabajando en una huelga de Amazon que no solo refiere a los consumidores, pero también en aliados con sindicatos y trabajadores organizados. Con mucha creatividad de cuáles son las acciones que podemos impulsar para trabajar y poner en las calles-aunque hoy en día es difícil pensar en eso- pero siempre las idea es estar informando las acciones de los activistas alrededor del mundo.

«Más allá de hablar inglés o español, necesitamos escuchar a nuestros vecinos en su lengua (…) no tenemos una visión perfecta, no es si estás con nosotros en estas 100 páginas bueno y sino embromate»

Olsson: En esta crisis que estamos viviendo, a mí me toca hablar con referentes de distintas partes de América Latina y tenemos esta posibilidad de conectar a esta velocidad a todas estas propuestas. Estamos dispuestos a interconectar esta infraestructura, la articulación de todos los movimientos sociales del mundo, que es un ejercicio que hasta ahora no habíamos podido hacer. Traducir y conectar sabiendo que existe la posibilidad de construir otro mundo, sin el individualismo, el hiperconsumismo, la visión de desencanto que hay un modelo de mundo que no se puede cambiar. Nuestros mensajes es empezar a tomar conciencia de que tenemos muchas herramientas y una infraestructura sobre la que podemos empezar a llevar adelante estas propuestas y convocar a una construcción.  Hay  una gran batalla cultual y comunicacional donde el neoliberalismo daba el mensaje al sentido común de que hay una sola alternativa, que no se puede cambiar y estábamos condenados culturalmente a pensar que cada uno estaba asilado. La novedad es que no estamos condenados a eso, que hay activistas en todo el mundo que quieren pensar distinto, actuar distinto y construir juntos.

«Traducir y conectar sabiendo que existe la posibilidad de construir otro mundo, sin el individualismo, el hiperconsumismo, la visión de desencanto que hay un modelo de mundo que no se puede cambiar»

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